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sábado, 1 de octubre de 2011

Los domingos te echo de menos. Apenas me acuerdo de tu sonrisa los lunes, ni de tus miradas los martes, ni de tus caricias los miércoles, ni siquiera de tus manos los jueves o de ese momento en el que tu corazón y el mio se fundieron en un todo los viernes. Pero los domingos... Los domingos las nubes parecen escribir tu nombre en ese maldito cielo y cada estúpida canción que escucho, cada historia que leo, cada persona con la que me cruzo en la calle me recuerda a ti. Odio los domingos y odio tener que tacharlos del calendario cada lunes. Lo odio. Y odio no poder odiarte como tu deseaste odiarme alguna vez.Vivo extrañándote a cada momento y es algo que detesto y no sabes cuanto.Sé que te he fallado, sé que no he dado todo cuanto esperabas que diera en esto. Sé que crees que no confio en ti porque no te cuento qué me pasa a cada momento. Sé que jamás me has visto llorar y que una vez empezaste a echarme de menos.Yo no quiero que volvamos a perdernos, no. No quiero volver a estar trescientos sesenta y cinco días sin verte y sesenta sin saber de ti. Si teníamos poco, esto ha debido romperse del todo. Detesto haberte decepcionado, aunque no esté de acuerdo. Detesto que ya no confies en mi y detesto no poder confiar en nadie, ni siquiera en ti. Detesto la manera en la que no me miras y querer que vuelvas a hacerlo todo el rato, como antes. Detesto ser incapaz de borrarte de mi cabeza y que todas esas imágenes nuestras se hayan guardado en mi cabeza con la misma sutileza con la que se guarda una fotografía en un viejo cajón. Detesto acordarme de todos y de cada uno de los momentos que pasamos juntos.Aún tengo clavada tu sonrisa y tu rostro cuando me observabas alejándome desde esa calle por la que es raro el día en el que no tenga que pasar. Aún tengo clavada tu mirada aquella tarde, aún guardo un "me he dado cuenta de que quiero estar contigo", aún no me he atrevido a tirar todos los "te quiero" ni esa cara de estúpida que se me debió quedar cuando me besaste delante de todos y tuve que disimular mirando al suelo.Quería que supieras que, aunque nunca te lo he dicho, aún guardo todos esos momentos, que a pesar de todo, aún me acuerdo de todo, aún me acuerdo de ti. Y no quiero perderte, aunque aveces tenga miedo, porque ese miedo sólo lo siento cuando pienso en el día que ya no estes junto a mí...

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